Algunos ejemplos incluyen prometer precios de venta muy superiores al valor real de joyas, en los casos de compraventa, omitir detalles importantes sobre su autenticidad o estado (como defectos o desgaste), o mostrar imágenes retocadas que no reflejan el estado real de la joya en los casos de ventas online u ocultar comisiones o tasas en las operaciones de empeño o compraventa.